MOZAMBIQUE: TIEMPOS DE PAZ

Vortice producciones

El presente trabajo documental se grabó durante el mes de Octubre de 1.998. Por las características del país y debido a la necesidad de desplazarnos a lo largo de 6.000 kilómetros, por terrenos de difícil acceso, fue necesario enviar a Mozambique , por barco, los vehículos todo terreno debidamente preparados, para realizar el viaje con éxito.

El nombre de la serie, "Mozambique, Tiempos de paz", se corresponde con la realidad de un país que cerró definitivamente la guerra hace cuatro años, después de soportar diez años de guerra colonial por su independencia y quince de guerra civil.

Por su situación geográfica y su extensión, Mozambique se nos presentaba como un exponente magnífico de todas las características que definen al continente africano.

El planteamiento de viaje, pegados al terreno y alcanzando los lugares más apartados del país, sin depender de hoteles ni aviones, acampando y conviviendo con los pueblos y las formas de vida casi primitivas, que aún subsisten en Mozambique, nos proporcionó el hilo narrativo, para ir describiendo el país, en la medida que la expedición avanzaba.

Nuestra filosofía de trabajo, nos hace integrarnos con aquellas situaciones, aquellos lugares que queremos retratar. La cámara está siempre en el centro de la acción, entre la gente, para que no solo su imagen, sino sus voces, sus canciones, estén recogidos de una forma cercana, próxima al espectador.

Gran parte de nuestra banda sonora, el 70%, de toda la música que escuchará el espectador a lo

largo de los capítulos, está grabada íntegramente en Mozambique, y constituye por sí sola un documento excepcional de la cultura de este país.

Con la producción de esta serie, hemos pretendido acercar al público a un país tremendamente desconocido, y del que las únicas referencias han sido siempre las de la guerra y los conflictos.

La serie es, sencillamente, una ventana abierta, una aproximación objetiva y documentada a un lugar de Africa, que ahora que lo hemos conocido, no tenemos ninguna duda en afirmar, que será con el tiempo uno de los mayores destinos turísticos del continente africano.

La expedición contó con el apoyo de las autoridades locales y la embajada española en Mozambique, avalando un proyecto considerado muy positivo, tanto para la imagen de Mozambique en nuestro país, como por fomentar la relación entre ambos paises. Relación que la Agencia Española de Cooperación aumenta cada día.

El interés del viaje es muy grande. En la inhóspita región del norte de Niassa, donde la falta de vías de comunicación dificulta enormemente el avance desde la ciudad de Lichinga, junto al gigantesco lago Niassa, hasta las el puerto de Pemba, en la orilla del Océano Indico.

Las zonas de selva y sabana se alternan, atravesar en vehículos todo terreno, una de las regiones más despobladas y desconocidas del Africa Tropical, es en sí mismo gratificante, nuestra expedición cruza el rio Zambeze y no podemos evitar trasportarnos y recordar nuestras lecturas sobre el Dr. Livingstone, quién hacia 1.855 creyo encontrar un acceso navegable al interior de Africa, estreyándose con los rápidos de Cabora Bassa, en los que hoy la práctica del rafting da vida al río.

En el interior, la expedición cruzó el Parque Nacional de Gorongosa, quizás la zona del país más golpeada por la guerra y que arrastra más secuelas, los convoys reventados, los restos de material bélico pueden verse a ambos lados de la pista obligándonos a imaginar el horror que allí se vivió.

El objetivo del documental supone retratar con el mayor rigor, la vida actual del pueblo de

Mozambique, sus costumbres, sus danzas, su música, la caza y la pesca tradicionales, y por supuesto el paisaje y la fauna, que este país mantiene prácticamente intacta.

En el documental se retrata todo aquello que vemos y la experiencia de una forma de viajar dura y poco convencional. Un viaje a la antigua usanza, la de las expediciones del siglo pasado, que tan buenos argumentos literarios dieron siempre.